
El Hyundai Tucson se encuentra de serie con conectividad para USB y iPod (más cable para este último); radio satelital con seis altavoces; controles eléctricos para puertas, ventanas y espejos. Indicación de manejo ECO -que nos avisa cuando estamos conduciendo de la manera óptima para ahorrar combustible-, monitoreo de presión de neumáticos, control de estabilidad y tracción, y un sinfín de sistemas de seguridad.
La cabina luce moderna, con una vistosa pantalla al centro del tablero. No hay excesos de botones que nos abrumen y los controles del volante son muy funcionales. Aun en el acabado más alto encontramos bastantes plásticos duros, pero estos resultan más que justificables si recordamos el precio que ofrece Hyundai y la cantidad de equipamiento que lo acompaña.
El interior es amplio y para los asientos hay disponibilidad de opciones, nosotros disfrutamos de unos recubiertos en piel café y de otros con tapicería de tela, también agradable al tacto. No tuvimos queja de las dimensiones, la Tucson puede acomodar una familia sin mayores problemas, aunque la meta de la marca es enfocarla también a parejas o solteros jóvenes sin niños, un mercado muy interesante para la ofensiva coreana.
Fuente:myautomovil.com




